Producir una vida a costa de la perdida de otras vidas humanas

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Comencemos aclarando ¿Qué es la fivet? para llegar a entender ¿por qué estaría mal?

La fivet es una técnica de fecundación artificial que consiste en fecundar óvulos en un laboratorio, obtener embriones y transferirlos luego al útero. La Fivet conlleva un sinnúmero de dificultades éticas, médicas y existenciales.

Su primer paso consiste en la sobre estimulación ovárica. Normalmente la mujer produce un solo ovocito maduro por ciclo, pero para garantizar la eficacia de la técnica se procede, mediante la administración de distintas hormonas, a estimular la maduración de varios óvulos en un mismo ciclo.

El segundo paso consiste en la recolección de los gametos masculino y femenino. Los ovocitos se aspiran del ovario de la mujer mediante punción ovárica transvaginal mediante una aguja guiada por ultrasonidos.

Una vez obtenidos, los óvulos se trasladan a un recipiente especial con un medio de cultivo similar al ambiente del ovario. En ese mismo recipiente se coloca esperma o semén del varón obtenido por masturbación con el fin de que se produzca la fecundación.

Con la fusión de los gametos, se forma un nuevo ser de 46 cromosomas, llamado cigoto o embrión unicelular. Los embriones que resultan de la fecundación in Vitro se incuban por 2 a 5 días para que inicien su división mitótica o continúe se desarrollo embrionario.

La Fivet supone la posibilidad de realizar el análisis genético de los embriones formados in vitro, antes de su traslado al seno materno, Diagnóstico Preimplantatorio. Se efectúa con objeto de tener la seguridad de trasladar a la madre sólo embriones sin defectos y descartar el embrión que ha sido designado como “sospechoso” de poseer defectos genéticos o cromosómicos, de ser de un sexo no querido o de tener cualidades no deseadas.

Los embriones que no superan los estándares pueden ser descartados, congelados, utilizados en la experimentación, “donados”, multiplicados in Vitro para conseguir tejidos u órganos a usar en transplantes, etc.

Los embriones que “superan” esta prueba de selección serán trasladados al útero de la mujer, a fin de lograr la implantación. Dentro de los 14 días de realizada la transferencia, se procede a comprobar el embarazo. Durante estas dos semanas sucede la parte más difícil del proceso; en ella se originan la mayoría de los fracasos, esto es, la no implantación del embrión en el útero.

Los laboratorios no recurren a la fecundación de un sólo óvulo ni a la transferencia de un sólo embrión porque resulta «técnicamente» ineficaz, y por tanto inútil. Por otro lado, la transferencia de más de un embrión al útero supone “correr el riesgo de embarazo múltiple”. Por ello la técnica contempla el recurso a la llamada “reducción embrionaria” que consiste en una intervención para reducir el número de embriones implantados en el seno materno mediante la eliminación de algunos.

He explicado a grandes rasgos los procedimientos en la técnica de la fivet ¿cuál es el punto crucial?

La fivet confía la vida y la identidad del embrión al poder de los médicos y/o biólogos, instaura así un dominio de la técnica sobre el origen y el destino de la persona. Todo ser humano tiene un comienzo; este comienzo es único, se produce en la fecundación. El resultado de la fecundación es un nuevo individuo de la especie humana que pasa por diferentes etapas de desarrollo (cigoto o embrión unicelular, mórula, blastocisto, embrión, feto, etc.) el embrión; es la forma inicial del ser humano, su forma más joven. La fivet atenta contra la vida humana en su etapa más vulnerable porque implica la manipulación, eliminación, selección, congelamiento y descarte de un alto porcentaje de embriones y ello no puede justificarse por el deseo de “lograr” el nacimiento de un hijo para una pareja que de otra forma no podría tenerlo.

Pero ¿No es bueno acceder a una terapia para poder tener un hijo?

Es bueno acceder a terapias, constituye un deber médico intervenir para diagnosticar y remover los obstáculos que impiden la fertilidad natural. De modo que si la causa de la infertilidad es de origen hormonal el médico debe proporcionar el tratamiento hormonal, si la causa se puede resolver recurriendo a un tratamiento quirúrgico, como en el caso de la desobstrucción de las trompas o la restauración microquirúrgica de las mismas, está llamado a aplicar dichas terapias.

Pero en el caso de la fivet esto no ocurre. Aunque se justifica, la mayoría de las veces, como tratamiento o remedio de la esterilidad de las parejas. Sin embargo la Fecundación in Vitro – estrictamente hablando- no constituye terapia para una enfermedad, sino una técnica que tiene como finalidad imitar, en un laboratorio, los procesos normalmente necesarios para que se “produzca” una concepción. Por tanto no tiene la seriedad de una terapia médica porque no modifica la causa de esterilidad. Así, una pareja estéril que recurre a la fivet para tener un hijo, seguirá siendo estéril, de modo que, para tener otro hijo, necesariamente debería recurrir de nuevo a la fecundación artificial (Ma. Luisa Di Pietro).

Desde el ámbito médico se plantean serias objeciones a esta técnica pues los procesos que implica entran en franca contradicción con la ética médica y se oponen a la naturaleza de la medicina que es preservar la vida y la salud de las personas.

Pero ¿qué culpa tienen los padres de ser infértiles o estériles? El deseo de tener un hijo ¿no es bueno?

Es verdad que no poder tener un hijo es una dura prueba para los esposos, porque el deseo de descendencia es natural y en el amor matrimonial está inscrita la vocación a la maternidad y paternidad, pero no basta con la intención de tener un hijo, tienen que ser lícitos los medios y los modos que empleen para tenerlos.

La “buena intención” no basta para definir un acto como éticamente bueno, o dicho en otras palabras: el fin no justifica los medios, no es lícito hacer el mal para obtener un bien. En la fivet el «deseo» de las parejas que recurren a la fecundación artificial, es pagado a un altísimo precio, un gran número de embriones, hijos suyos, son eliminados o sometidos a congelamiento, de éstos últimos la mitad se pierden y el resto serán destinados a fines de experimentación.

Entonces ¿los esposos no tienen derecho a ser padres y tener un hijo?

El deseo de tener un hijo, aunque sea legítimo no constituye, sin embargo un “derecho al hijo”. La fivet provoca una grave pérdida de embriones humanos, los expone a la manipulación y a la muerte, atentando así contra el derecho a la vida de los concebidos.

Recordemos que esos embriones concebidos in vitro son hijos de los padres que tan ardientemente desean tener un hijo, pero lo desean a cualquier precio y “caiga quien caiga” eso no les hace mejores personas.

No parece justo que el derecho a la vida de los recién concebidos sea subordinado al supuesto «derecho» de los padres infértiles a tener un hijo. Siendo la fivet un recurso artificial que sacrifica la vida de los embriones, no resulta lícito, bajo ninguna circunstancia, que los concebidos sean sometidos al riesgo de muerte, a cambio de que los solicitantes puedan llegar a ser padres. Eso implicaría discriminar, admitir que el deseo de los padres, vale más que la vida de los concebidos, cuando están en etapa embrionaria, lo cual resulta anti-ético y contrario a la justicia.

Por eso, en el Perú resulta urgente legislar la prohibición de las técnicas de fecundación in Vitro y transferencia embrionaria ¿parece bueno producir una vida a costa de la perdida de otras vidas humanas? ¿puede ser bueno usar a unas personas como medios para satisfacer los deseos de otras? No lo es.

Documentos de referencia: Donum vitae, Dignitas personae.
Por: Kharla Zúñiga Vallejos. Magíster en Bioética.

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