PIDO PERDÓN: SOY VARÓN

0
262
A father reads to his three young children from the Holy Bible.

No sé cuál será la impresión que tenga usted, amable lector, después de leer el extraño título de esta columna. Quizá haya que leerlo una o dos veces más. Oiga, pero, ¿a quién le pide perdón y por qué motivo pide perdón? Por si no queda claro, el porqué es … por ser varón. ¿Qué dice?  No se inquiete. Si le digo a quiénes pido perdón, tal vez se comprenda más esta expresión que -entenderá usted- se trata de una ironía muy arriesgada para lo que pretendo. No olvide, sin embargo, que las ironías encierran algo de verdad.

         Tal como están las cosas, dicha frase podría ser la conclusión -no dicha- a la que muchos llegarían después de soportar tanta presión -explícita o subliminal- en lo que vemos, escuchamos o leemos todos los días. De hecho es una de las tácticas más eficaces empleadas por los colectivos LGTB, destinatarios de mi petición de perdón. Si no lo he convencido, continúe leyendo.

         La vanguardista España pisa el acelerador, con más o menos conciencia de que el barranco la espera. El gobierno de Rajoy del Partido Popular («conservador»)  ha hecho pública la guía oficial contra el acoso homofóbico, denominada «Abrazar la diversidad: propuestas para una educación libre de acoso homofóbico y transfóbico». Son 184 páginas, abundantes en dislates y que fueron consultadas a   distintas organizaciones LGTB. En síntesis, quieren afirmar los siguientes dogmas:

1. Se ha afirmado siempre que lo natural es la heterosexualidad. Pues, no. En la p.9 se dice textualmente: «Frente a los argumentos que sostienen que lo natural es la heterosexualidad, los hechos muestran que lo natural es la diversidad sexual». ¿Cuáles son estos «hechos»? ¿Son, acaso, las tendencias desordenadas de una minoría (2 a 3%), que en un porcentaje altísimo se deben a crianzas,  conductas y modelos equivocados?

2. Todos somos homófobos en mayor o menor grado. En la p.35 se lee que «todas las personas hemos sido educadas en el sexismo y la homofobia». Por tanto, y al modo de amonestaciones divinas, sentencia al destinatario de la guía: «reconoce los prejuicios, mitos y falsas creencias que hay sobre las personas LGTB en ti y a tu alrededor». Debemos, pues, ser conscientes de que todos estamos enfermos de homofobia y transfobia, epidemias que deben curarse «no solo a nivel social, sino también introspectivamente a nivel personal» (p.11). Es decir, es un llamado a un profundo examen personal, seguido de la contrición, que dará paso a la conversión. Solo entonces -después de extirpar el tumor- el enfermo y desdichado homófobo podrá «desaprender» y «reeducarse».

La guía está dirigida a los padres de familia, profesores y escolares. Para no tener que reeducar, entonces hay que empezar pronto, para que los niños y adolescentes no enfermen. Continúa, pues, el documento diciéndoles a los docentes que deben apoyarse en los comisarios culturales del movimiento LGTB:  «Invita a personas abiertamente gays, lesbianas, bisexuales o trans a tus clases o al claustro para acompañar un proyecto educativo». «Pide ayuda a un colega, a un profesional o contacta con algún sindicato, asociación de docentes o asociación LGTB para comenzar a formarte y a superar las dificultades que puedas encontrarte» (p.44).             

         Entonces, por decreto, la nueva naturaleza oficial es la «diversidad», lo que se «desea», es decir, mi «orientación sexual» e «identidad de género». Rajoy ha ido más lejos que Zapatero. Este se metió donde no debía: matrimonio, familia, religión, educación, sexualidad; mientras que aquel se ha propuesto «reeducar» a los adultos y «educar» a los niños y jóvenes. Ya tenemos algo de esto en nuestro país. Si no despertamos, en unos cuantos años, la desgracia española será la nuestra. Entonces, quizá tengamos que pedir perdón por ser hombres o mujeres.

                                                                                                    Ing. Edwin Heredia Rojas

Deja un comentario