LOS JÓVENES Y LA FAMILIA

0
270

En un número de la revista del Club Internacional, publicado hace un tiempo atrás, el profesor y periodista Federico Rosado publica los resultados de una encuesta realizada a jóvenes de 18 a 20 años de edad pertenecientes al sector socioeconómico C de Arequipa, sobre el tema de la familia. Para el 92% de los encuestados la familia es importante en la formación de la persona; pero sólo el 64% de ellos considera que su familia ha sido importante en su propia formación. Es decir, habría un 28% de jóvenes que, aun considerando que su familia hubiera sido importante en su formación personal, declara que en su caso concreto no lo ha sido. Otro dato elocuente es que, entre aquellos para quienes la familia ha sido importante en su formación personal, el 41% dice que la más importante ha sido la madre, mientras que sólo el 11% dice que ha sido el padre y el 9% los hermanos. Por otro lado, el 61% de jóvenes ha respondido que en la mayoría de familias que conoce faltan el padre o la madre y el 74% considera que esa falta de uno de los progenitores afecta la vida de los hijos. Asimismo, el 67% afirma que cuando el hijo o hija tiene problemas nunca están el padre o la madre, lo que significa que por lo general los jóvenes tienen que afrontar solos sus problemas. Finalmente, el 66% declara que nunca hay tiempo para que la familia esté unida y el 62% dice que los padres dedican más tiempo al trabajo que a la familia.

Si analizamos esas cifras podemos concluir que en Arequipa, como en muchas otras partes del mundo, la familia está pasando una grave crisis y los más afectados son los hijos. Casi todos los jóvenes reconocen la importancia de la familia en la formación de la persona, pero más de una tercera parte de ellos confiesa que en su caso concreto la familia no ha sido importante y dos terceras partes dice que los hijos no cuentan con el apoyo de sus padres para afrontar sus problemas. ¡Los tienen que afrontar solos! Como ellos mismos dicen, esto se debe, fundamentalmente, a que los padres dedican más tiempo al trabajo que a la familia y a que, por diversas razones, no hay tiempo para que la familia esté unida. Igualmente alarmante es que en el 89% de los jóvenes encuestados el padre no ha sido el más importante en su formación personal. La falta de influencia del padre, por tanto, es altísima.

Estos datos nos llaman a reflexionar sobre el modelo de familia y sociedad que se está introduciendo en nuestra querida Arequipa. Todo parece indicar que los antivalores de una pseudocultura marcada por el consumismo, el materialismo y el individualismo están afectando gravemente a los adultos, especialmente a los padres de familia pero también en cada vez mayor medida a las madres, y eso pone en serio peligro a las nuevas generaciones. Como ha dicho el Papa Francisco, el varón juega un papel decisivo en la vida familiar. La ausencia del padre marca severamente la educación de los hijos y su integración en la sociedad (Amoris laetitia, 55). Permítanme, entonces, rogar a los papás y las mamás que dediquen más tiempo a la vida familiar y procuren ganarse la confianza de sus hijos a través del cariño e interés por los asuntos que más les afectan. Y a los hijos les pido que faciliten la relación con sus padres. La familia es el lugar donde mejor podemos experimentar el verdadero amor, si todos ponemos lo mejor de nuestra parte.

Mons. Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa

Deja un comentario