Paternidad en tiempos del Coronavirus

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Por: Sarko Medina Hinojosa, periodista

Las teleclases han comenzado, también las transmisiones por Meet y las tareas dejadas en el Classroom. Yo, reacio a andar con anglicismos, tengo que aprenderme esas cosas porque tengo que guiar a Mathias. Pero él, nativo digital, termina dominando mejor que yo las aplicaciones. ¿En tiempo de cuarentena sirve un padre?, ¿O solo servimos para el meme transitorio del pico y placa por sexo masculino y femenino que se le ocurrió al Gobierno en una suerte de experimento social fallido?

No he encontrado mucho sobre consejos para padres en tiempo de cuarentena. Es otro tabú insulso. Se teme hablar de eso para no herir susceptibilidades. Así que antes de que se catalogue de sexista este artículo, indico que escribo sin generalizar la situación familiar en la que ha tenido que abordar su familia esta cuarentena. Me enfocaré en ese padre, que al igual que yo, que no hizo planes para estar en casa más tiempo que las ocho o catorce horas de trabajo diario le demanda y los fines de semana.

Las vacaciones en familia son una cosa, lo de ahora es un confinamiento social y los primeros que se aburren son los hijos. El sedentarismo nos ha ganado una gran batalla para los padres que pasan sentados la mayor parte del día en el trabajo, aún para los que se movilizan algo, los kilos de más son evidentes. Primera tarea que afrontar es justamente dedicarle un tiempo en el día al fortalecimiento físico, también acompañando en la zumba a la pareja y animando a los hijos y demás miembros a hacerlo, sin vergüenza, además, están entre cuadro paredes, el roche no saldrá de allí.

La casa tiene un sinfín de problemas menores llamados: desgastes. Las asas de las ollas bailan y ese rincón de la cocina necesita de dos para limpiarse. No debemos excusarnos en el teletrabajo todo el tiempo para evitar estas tareas, al final, es cosa de agrupar a todos para iniciar esas tareas, a sabiendas que los primeros en desertar serán los pequeños, pero el tema es retomar esas costumbres de arreglar las cosas en casa con ingenio más que con llamadas a los técnicos para resolverlo todo con dinero. Arruinarás un par de cosas pero al final uno termina aprendiendo que una esponja metálica sirve mucho más para limpiar la mayólica que un cepillo de ropa.

El aprender nuevas capacidades es genial. Queda una semana para aprender algunas cosas como cocinar, coser, hacer las tareas manuales con los chicos, echarle las medidas correctas a la lavadora, jardinería, de la misma manera que se puede enseñar sobre el carro, los sistemas eléctricos, el recambio del balón de gas, dónde se encuentran los documentos necesarios y cómo realizar operaciones bancarias y de qué trata ese trabajo que en tiempos normales nos tiene lejos de casa, para que se aprecie más. No todos los hogares han aprendido que las tareas en el hogar no son obligaciones, sino colaboraciones estratégicas entre todos para que la comunidad familiar funcione. Y de verdad, algunos serviremos más para tal o cual cosa y nos especializaremos, pero aprender del otro y sus aportes es una manera de valorar lo que se hace.

Ahora, sé que hay situaciones en que no se podrá hacer esto porque la cuarentena se está pasando en distintos lugares físicos y geográficos. Una hora al día que puedas dedicar en mandar mensajes, videollamadas, o ver una película al mismo tiempo, mandar videos representativos de lo que haces, no está de más. Estando o no cerca a veces ese aporte no será apreciado, eso un padre lo sabe, el tema es siempre intentarlo, nunca dejar de hacerlo.

Ser padre es para valientes en estos tiempos en que todo se criticará. La ausencia del mismo puede notarse aun estando en la misma casa, cuanto más estar alejado por estas circunstancias. El estar allí, presente, dispuesto a escuchar, a no juzgar, a proponer soluciones, a respetar silencios y confusiones, ser la paz en la discusión y afrontar esto en el conocimiento que uno no puede hacer solo todo pero que a veces tendrás que hacerlo, nos une en esta noble labor familiar, no por imposición, sino por amor.

Deja el celular, ve a jugar con ellos o a enseñarles algo, convierte esta situación en una oportunidad de tender puentes y comunicación si se ha perdido. Que el COVID19 no sea una excusa sino la oportunidad de demostrar que ser padres es algo maravilloso, la mejor oportunidad para ser parte de la vida de los que más amas y que odiarías perder sin demostrarles lo valioso que puedes ser para ellos también.

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